Te fuiste sin decir adiós,
dijiste que el día que así fuera
me llevarías contigo.
Y veme aquí sin ti,
pero si con las mujeres
que dejaste atrás.
En mi egoísmo te odie,
pues te creí mio y solo mio,
aunque en el fondo
siempre supe que tu eras libre,
y que yo seria tuya.
Al irte sentí por primera vez que era libre,
libre de volar lejos, de aquí y de ti,
de tus restos.
Pero fue mas difícil, pues
la jaula que pusiste se hizo parte de mi,
y ahora tengo miedo de vivir,
de hacerlo sin ti, no se como continuar.
Y en mi egoísmo te odie,
por irte y dejarme aquí sin ti.
-De mi autoría, Madame encore morte.

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